Descontaminación de pintura

Podemos considerar contaminación a todo elemento externo incrustado sobre la pintura de nuestro auto, que provoca una pérdida de brillo e incluso afectando a nivel físico las capas externas de la misma.

Esta contaminación proviene principalmente de la polución industrial, pero también del polvo de las pastillas de freno (ferodo), el alquitrán de la carretera, los restos de excrementos de pájaro, lluvia ácida, carbonilla de gases de escape e incluso las partículas metálicas que existen en la atmósfera y para las cuales la superficie de nuestro auto supone un imán por efecto de la electricidad estática.

Estas partículas se incrustan sobre la pintura del auto y no se eliminan con un simple lavado, por muy correcto y concienzudo que sea, es más con el tiempo pueden llegar a oxidarse creando puntos de corrosión en la superficie del vehículo.

El proceso de descontaminación o eliminación de impurezas, se realiza mediante una arcilla conocida como Clay Bar (barra de arcilla).
Esta arcilla tiene una consistencia similar a la masa con la que juegan los niños, es elástica y flexible, y tiene la capacidad de desincrustar estas partículas y retenerlas dentro de sí misma. Por lo tanto, es un proceso muy seguro para la pintura y que podemos realizar tantas veces como queramos, ya que no trabaja eliminando capas de laca, sino que por el contrario, retira todo lo que se encuentra sobre ella, sin alterarla.

¿Cuándo es necesario descontaminar?
Obviamente debemos descontaminar cuando la  pintura está contaminada. Esto no depende de la antigüedad del auto sino de su exposición a los agentes contaminantes. Un auto con 3 días, recién salido del concesionario puede tener contaminación.
Por regla general, deberemos descontaminar antes de aplicar cualquier otro tratamiento. No nos interesa aplicar un sellante o una cera si lo que vamos a hacer con ello es proteger una capa de contaminación por encima de la pintura. Además estos productos se adhieren sobre una superficie limpia y ofrecerán un brillo más uniforme.
Tampoco resulta conveniente pulir sobre esa contaminación, ya que lo que podemos conseguir es precisamente lo contrario de lo que deseamos, deteriorar la superficie con las impurezas que hay sobre ella. Resulta que los contaminantes son siempre de mayor tamaño que los micro abrasivos de los polish y por lo tanto rayaremos al frotar esas impurezas contra la pintura.


Existe una prueba sencilla para detectar la contaminación sobre la pintura. Usando una bolsa de plástico para cubrir la punta de los dedos (por ejemplo, el plástico que envuelve los paquetes de tabaco) tocar con las yemas la pintura con una ligera presión.
Si se nota áspero y rugoso, existe contaminación.

¿Y después de descontaminar qué?
Una vez hayamos concluido la descontaminación, ¿qué hacemos?. Tenemos varias opciones. Dejarlo como está y encerarlo o sellarlo es una de ellas. Rápido, limpio y sencillo.
Dependiendo del tipo de contaminantes y de la clay bar usado puede generarse unos microswirls. Por ello siempre es recomendable pasar un pulido suave después de descontaminar.